“𝕯𝖊 𝖑𝖆 𝖙𝖎𝖓𝖙𝖆 𝖆𝖑 𝖋𝖚𝖊𝖌𝖔”
Alguien me dijo que debía escribirte una carta para olvidarte, plasmar en un pedazo de papel lo que tengo tatuado en la memoria, estúpida y traicionera memoria. No tengo tanta tinta ni tanto dinero para tantas hojas, pero tampoco sé si estoy lista para olvidarte. No sé más bien si olvidarte es un deseo o un deber, me gusta recordar nuestro antaño con agrado, aunque me ahogue luego. Pero ese alguien tiene razón, un día tendré la valentía de hacerte una carta y quemarla para que te vuelvas cenizas, las cenizas con las que debo sepultarte.


